
Y es que es imposible no pensarte
sin que este corazón pétreo
nuble el cielo de fantasmas
desde los confines de la tierra
que mis labios inundaron
buscándote
en medio de los desiertos
Demasiado tarde
invoqué tu nombre
en lo profundo de los bosques
y es que aún amabas tu pasado
donde tus ojos
naufragaban en mí
y era tu fragancia
una sombra henchida de calles
de tiempo
y te busqué entre los muertos
ansioso de hallarte
desollada en la locura
en la soledad del vino
en la pasión de la rosa
por eso decidí morir vacío
volver a la terrible realidad de mis días
como una sombra
amante y doliente de tus ojos inefables.










